
Esguinces de tobillo: mucho más que «una simple torcedura»
Tras un verano marcado por el fútbol internacional, el interés por este deporte se extiende mucho más allá del ámbito profesional. Los aficionados vuelven a los campos, los jóvenes deportistas se preparan para las competiciones escolares y de club, y cada vez más personas practican running, senderismo y deportes de pista. Con ese aumento de la actividad llega una de las lesiones más habituales en el deporte: el esguince de tobillo.
Un estudio que analizó las lesiones deportivas en 38 países identificó el tobillo como la segunda región anatómica más propensa a sufrir lesiones después de la rodilla, siendo los esguinces de tobillo el tipo de lesión más frecuente en esta articulación. La incidencia fue especialmente elevada en los deportes de equipo y de pista, como el fútbol, el rugby, el voleibol, el balonmano y el baloncesto.
Sin embargo, a pesar de su frecuencia, los esguinces de tobillo siguen considerándose a menudo como « una simple torcedura».
Más allá del Esguince: Comprender el Verdadero Riesgo
La frase «solo es un esguince» puede tranquilizar inicialmente a los pacientes, pero también puede transmitir un mensaje erróneo.
Un esguince no es simplemente una torcedura de tobillo. Implica una lesión de los ligamentos y también puede afectar a la cápsula articular, al cartílago y a las estructuras circundantes. Cuando los pacientes no comprenden la verdadera naturaleza de la lesión, es menos probable que se comprometan con la rehabilitación necesaria para una recuperación completa.
El uso de un sistema de clasificación reconocido (Grados I-III) no solo sirve para clasificar la gravedad, sino que ayuda a establecer expectativas de recuperación realistas y refuerza la idea de que la rehabilitación no debe detenerse cuando desaparece el dolor.
FASE I: PROTECCIÓN
Los primeros días tras un esguince de tobillo no solo consisten en reducir el dolor, sino en crear las condiciones adecuadas para la reparación tisular.
La protección es lo primero. Tanto en lesiones leves como en esguinces de mayor gravedad, una ortesis semirrígida puede ayudar a proteger los ligamentos dañados frente a nuevas tensiones, al tiempo que permite a los pacientes iniciar una rehabilitación temprana y controlada. Controlar la inflamación y el dolor durante esta fase es igualmente importante, ya que contribuye a crear el entorno óptimo para la recuperación.
Además de estas intervenciones estándar, las investigaciones siguen respaldando el uso de la terapia de fotobiomodulación (PBMT). Cada vez hay más pruebas que sugieren que la PBMT puede potenciar la actividad mitocondrial, modular la inflamación y favorecer la cicatrización de los tejidos. En esta línea, una revisión sistemática de 2024 realizada por Alayet et al. aportó evidencia moderada de una reducción significativa del dolor tras los esguinces de tobillo.
La terapia con ondas de choque también podría desempeñar un papel antes de lo que tradicionalmente se consideraba. Aunque tradicionalmente se ha asociado a afecciones crónicas, las pruebas más recientes sugieren que la terapia con ondas de choque extracorpóreas (ESWT) de muy baja energía puede estimular la actividad de los macrófagos y las células madre, lo que favorece la cicatrización aguda de los tejidos blandos y podría contribuir a una recuperación funcional más eficiente.
FASE II: FUERZA
El dolor y la inflamación no solo afectan al movimiento, sino que inhiben la función muscular.
A medida que los ligamentos se curan, recuperar la fuerza se convierte en una prioridad. El peroneo largo desempeña un papel fundamental en la estabilización del tobillo durante esta fase, pero el fortalecimiento convencional puede resultar complicado mientras los tejidos en proceso de curación aún requieren protección. La estimulación eléctrica neuromuscular (NMES) ofrece una solución práctica al activar los músculos estabilizadores clave, incluso durante los periodos de inmovilización. Las investigaciones también han demostrado que combinar el ejercicio isométrico con la NMES puede mejorar la amplitud de movimiento del tobillo y acortar el tiempo necesario para reincorporarse a las actividades de la vida diaria.
FASE III: VUELTA A LA ACTIVIDAD
Volver al deporte no debería ser el único objetivo. Lo verdaderamente importante es volver con seguridad, control y confianza.La etapa final de la rehabilitación debe centrarse en recuperar la fuerza funcional, el equilibrio y la calidad del movimiento. Una carga progresiva que refleje las exigencias de la vida cotidiana y del deporte ayuda a preparar al deportista para una reincorporación segura a la actividad. La evidencia actual sugiere que combinar el ejercicio funcional con la NMES potencia el impulso neural y la activación muscular de forma más eficaz que el ejercicio únicamente.
Igualmente, importante es la propiocepción. Los déficits persistentes en el control sensoriomotor son uno de los principales factores que contribuyen a los esguinces de tobillo recurrentes y a la inestabilidad crónica del tobillo. Choi et al. (2024) demostraron que combinar ejercicios de rehabilitación con NMES de baja frecuencia mejoraba significativamente la morfología muscular y el equilibrio dinámico, lo que refuerza la importancia de recuperar el control, y no solo la fuerza.

Conclusión
A medida que continúan las actividades de verano y los deportistas se preparan para la nueva temporada deportiva, los esguinces de tobillo volverán a ser una de las lesiones más frecuentes en las consultas.
La oportunidad para los profesionales sanitarios no consiste simplemente en tratar la lesión.
Se trata de cambiar la forma de abordar el tema.
Cuando los pacientes comprenden que un esguince de tobillo es más que «una simple torcedura», son más propensos a implicarse en la rehabilitación, completar todas las fases de la recuperación y reducir el riesgo de inestabilidad crónica del tobillo.
Porque una rehabilitación satisfactoria comienza mucho antes de que el paciente vuelva a practicar deporte. Comienza con una buena valoración.
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Los resultados individuales pueden variar. Ni DJO, LLC ni ninguna de las empresas de Enovis prestan asesoramiento médico. El contenido de esta página no constituye asesoramiento médico. Por el contrario, los pacientes deben consultar con sus profesionales de la salud para obtener información sobre los cursos de tratamiento, en su caso, que pueden ser apropiados para ellos.